
En
el momento de querer compartir con ustedes como ha sido la llamada
particular que el Señor me ha hecho, no es fácil poder describir un conjunto
de experiencias concretas, que entre mezcladas entre si han tejido esta
llamada tan especial. “Lo mas grande que un hombre puede ser en la tierra es
ser sacerdote”; reflexionar sobre el contenido de este mensaje me llevo a
una comprensión mas profunda sobre la verdadera identidad de ese otro
Cristo.
Mentiría si afirmara que desde
siempre me había sentido atraído hacia la Vocación Sacerdotal. No fue hasta
que tuve la oportunidad de tener una experiencia de vida durante mis años de
universitario, en la que pude tener un encuentro mas personal con Nuestro
Señor Jesucristo. Antes de llegar a la universidad me solía considerar un
católico “Light” ya que solo asistía a la iglesia los domingos y los días de
precepto. Era que todavía no había descubierto el camino, la razón de mi
existir. Esta experiencia con personas que buscaban la santidad en medio
del mundo me permitió descubrir lo que verdaderamente era importante en mi
vida, la gracia recibida con la frecuencia de cada sacramento y a
encontrar a Dios en la vida diaria. Hoy en día puedo darme cuenta como el
Señor se vale de personas y circunstancias para lograr sus propósitos.
Normalmente en el desarrollo
de la imaginación de un niño, una de las figuras mas importante es la del
Superhéroe. La fascinación por lo extraordinario se apodera de nuestra
mentes inocentes cuando somos niños, pero conforme continuamos nuestro
proceso natural de crecimiento conocemos la realidad, sin embargo ya de
adultos parece ser que poseyendo todo un razonamiento complejo de la
realidad somos incapaces de percibir a un verdadero superhéroe que suele
vivir entre nosotros. ¿ A caso conoces a alguien que sea capaz de convertir
el pan en cuerpo y el vino en sangre de Cristo? o que pueda brindarte el
perdón de Dios sobre todas tus maldades cuando lo llames? o que este
dispuesto a acompañarte en tu problema y ya no sea uno, si no tres; Jesús,
El y Tu?.
Pues yo decidí ser uno de ellos
y luego que dije que si a Jesús poseo una felicidad que nunca antes había
poseído. Al emprender este nuevo camino que conduce hacia la casa del Padre
es necesario reconocer la colaboración que ha mi alma han dado sacerdotes
entregados completamente en su ministerio en favor de las almas, pero sobre
todo el apoyo de mis padres para los cuales no se les ha hecho fácil
entregar a su único hijo a la iglesia pero que con visión sobrenatural
saben que el Señor es buen pagador.
A ti que lees estas palabras,
recuerda que sin sacerdotes no habrá Iglesia; ¿quien dará los Sacramentos a
las generaciones futuras?, por tal razón el promover la vocación al
Sacerdocio es tarea de todos. Y a ti joven que te encuentras inquieto por
encontrar el propósito de Dios para contigo, y te preguntas ¿ si Dios no te
estará llamando al Sacerdocio? Yo te digo no tengas miedo, El no te quitara
nada y te lo dará todo, todo lo que necesitas para ser realmente feliz. Abre
las puertas de tu corazón a Jesús y date la oportunidad de ser su discípulo.
!Ven y verás! que no estarás solo, pues tu madre del cielo te llevara al
encuentro con su hijo.
No hay la menor duda de que el
poder encontrarme hoy en el seminario es fruto de la Misericordia del Señor
unida a las oraciones de tantas personas que con su afecto han contribuido
para encontrar esta perla en el campo, a todas ellas, Gracias…